23.2.05

CRÓNICAS DEL OCHOYMEDIO 15 – LA COSA ESTÁ QUE ARDE

No, ilusas, mongolas, estúpidas: los headquarters de la Colbyco no están en la Torre Windsor, ya quisierais muchas, así que La Carrington sigue al pie del cañón, Montecristo en mano, y las crónicas seguirán levantando ampollas para calentar, como las propias llamas de Azca, este largo y frío invierno de la capital.

Porque menudo frío, y muchas de vosotras a punto de llevar las garras de astracán al tinte o a la casa de empeños pensando que la primavera llamaba a la puerta. Ilusas de nuevo. Menos mal que el clubdelochoymedio ha seguido abriéndonos sus puertas para guarecernos de esas frías noches de viernes en la Gran Vía.

La fiesta StereoParty del día 11 era una buena ocasión para que La Tarzana Vizcaína, de fin de semana en Madrid para celebrar su cumpleaños, hiciese su debut en la sala y así la flor y nata matritense pudiese gozar de su presencia y del meneo de sus cutumenas. Fue flanqueada en su tourné por La Niña Probeta, Ataturk, La Carrington, Miss Bijoux, Su Elfo, Mariscal, Electroscotch y Marco Polo, si bien una serie de extrañas deserciones que causaron justificado mosqueo en La Tarzana, hicieron que finalmente sólo traspasaran el umbral del club los cuatro primeros. La actuación de Minnie Mouse y el clon de Marco Polo no defraudó y a pesar del aforo, del que se puede decir cualquier cosa menos que era el permitido por ley, los cinco ejercitaron libremente su derecho al bailoteo y al copeteo.

Muchas faltas en el parte de asistencia, si bien sólo puede justificarse la de Tunafish y Bambolo, que el día anterior habían emprendido rumbo a París para gozar de un fin de semaine a la française, costumbre que comienza a arraigar en el club de una manera insuitada, y que exige que nos planteemos de manera seria y rigurosa si no convendría abrir de inmediato una sucursal del clubdelochoymedio en Le Marais o La Bastille. Femme Fatale, con su savoir faire, sería una maestra de ceremonias inmejorable, si bien el pago en especie (etílica) no sería aconsejable so pena de acabar en bancarrota en dos días.

No han trascendido muchos datos del periplo parisino de nuestros amigos, pero seguro que les fue difícil superar la amplia vida social desplegada por Beverly y Kakatua una semana antes, pues desde que llegaron a la capital gabacha vivieron en una nube de privés, bateau-bars y reservés. Y sin la mínima idea de la langue française (con excepción del vocabulario básico i.e. Hermés, Chanel, J’adore Dior…), lo cual aumenta el mérito.

Y ya la semana pasada, a la vez que los bomberos-arquitectos (bonita profesión como diría Carmen Sevilla) hacían su entrada en el esqueleto de la Windsor, Mariscal hacía su entrada en quirófano, con La Carrington siempre a su lado, esquivando los flashes y alcachofas de la numerosa prensa del corazón congregada en los accesos del hospital. La intervención fue todo un éxito y el post-operatorio el motivo para hacer de la Casa de Reposo Saint Mathew un hervidero de visitas. No iba a ser el Mariscal menos que la Jurado o Serrat. Desde el mismo viernes el flujo de visitantes ha sido constante y por allí se han dejado ver entre otros, Marisol Liu, Miss Bijoux, Gauchita, Marco Polo y hasta alguna Killer Neomamma con churumbela incluida.
Con olor a gasa y betadine llegó el fin de semana, y con La Carrington, Tweety y La Niña Probeta enfundadas en batas blanca y con botiquín ad-hoc, dispuestas a que el periodo de reposo de Mariscal fuese lo más pleasant posible. Así fue a pesar de los momentos de tensión vividos en torno a el tablero de parchís de 6 jugadores y el riesgo de salto de puntos por las carcajadas en el show de La Cubana.

No obstante, el finde no transcurrió por los mismos derroteros para todos, pues el viernes Ataturk quiso convertir su residencia en un improvisado escenario del Club de La Comedia, para lo que contó con el siempre inefable The Enemy, capaz de hacer reír hasta al Ministro de Interior. Hay que decir que las sustancias psicotrópicas ayudan bastante a tal menester, y más con una audiencia compuesta por elementos tan subversivos y grass-friendly como Cleo Bowles o Bambolo. Este último está dispuesto a convertirse en el miembro revelación de la temporada, y si no cómo se explica que fuese capaz de atravesar medio Madrid en compañía de Tunafish esa misma noche para asistir al clubdelochoymedio?! Muchos lectores ya han enviado e-mails extrañados por este súbito y drástico cambio de comportamiento. Directamente han ido a elementos eliminados, porque hay cosas que da pereza explicar.

También muchas lerdas preguntan que dónde ha estado Electroscotch el pasado weekend, pues dónde va a haber estado. Es que hay explicarlo todo. Si alguien desaparece un fin de semana últimamente ¿dónde está? ¡¡¡en París!!!! Si ya hay rumores de que Easyjet prepara la tarjeta ClubOchoyMedio, que da derecho a un copazo de white label a bordo y a escuchar a Chicks on Speed en el aterrizaje.

Por otro lado, Marco Polo en colaboración con Marisol Liu, Miss Bijoux y Su Elfo contribuyó a que un a-priori insulso domingo se convirtiera en todo un evenemet de alto copete gracias al brunch con el que invitó a su distinguida clientela en una jornada de venta especial (no se dice rebajas, mamarrachas, que queda muy de Stradivarius). La Little Vietnam se convirtió en un ir y venir de caras conocidas a la caza del canapé japo. Las Killer Neommamas, los Dalton, Kakatua, la Bowles, la Niña Probeta, Tunafish, e incluso el convaleciente Mariscal, son sólo algunos de los personajes de la vida social que se dieron cita para comer por el jeto, básicamente.

Y llegamos a otra semana más un tanto anodina a no ser por estas nieves que cubren la city, y es que estamos de un New York que hasta tenemos nuestra propia Zona Cero, y dentro de nada necesitaremos nuestros propios Ghostbusters. Y hablando de fantasmas, a ver si la prometedora cita del próximo viernes para celebrar el cumpleaños del mayor de los Dalton, logra zanjarse con la visita de TODOS Y TODAS al clubdelochoymedio (incluyendo al propio Dalton, obvious): a cambio dejaremos que esa noche seas el protagonista absoluto y nadie te recordará lo duro que es ser el cónyuge de una estrella del neopunk acaparadora de flashes.

Mientras tanto, y como dijo alguien en algún momento, Thanks God is almost Thursday!!!

1 comentario:

tunafish dijo...

Lo de la sucursal del ocho y medio en Paris ya lo estuve buscando yo. De hecho, de las únicas frases que aprendí en francés (aparte de los consabidos insultos tipo "conass", "putang"...) fue "Oú est le Huit et Mit?". No tuve demasiado éxito. Va a haber que abrir una franquicia allí.